Noelia Ojeda, residente en Baltimore, contó cómo se vive en Maryland tras una de las tormentas invernales más severas de las últimas décadas, que ya dejó al menos diez muertos y provocó cancelaciones masivas de vuelos y servicios.
Una intensa tormenta invernal avanza desde este lunes sobre gran parte de Estados Unidos y ya dejó al menos diez personas fallecidas, además de miles de vuelos cancelados, cortes de energía y declaraciones de emergencia en más de 20 estados. El fenómeno, calificado por el Servicio Nacional de Meteorología (NWS) como uno de los episodios más severos de las últimas décadas, combina fuertes nevadas y tormentas de hielo con consecuencias consideradas “potencialmente catastróficas”.
En ese contexto, Noelia Ojeda, correntina que vive desde hace casi 20 años en la ciudad de Baltimore, estado de Maryland, dialogó con Radio Sudamericana y relató cómo se atraviesan las jornadas de frío extremo. “Ahora estoy esperando para que se derrita un poco el hielo y poder limpiar otra vez un poco más la vereda de mi casa”, contó.
Y agregó: “Toda esta semana va a haber temperaturas bajo cero. La máxima esperada para mañana es de menos ocho grados y el miércoles va a ser el día más frío”.
Ojeda explicó que en las últimas horas cayeron más de 25 centímetros de nieve y hielo en la zona. “Los que no salieron a limpiar ayer, hoy tienen mucho trabajo porque ya se convirtieron en bloques de hielo. Vamos a tener hielo por al menos 15 días más y de acá a diez días vamos a seguir con esto”, afirmó.
Si bien destacó que en Maryland no se registraron cortes de energía, remarcó que la situación fue más compleja en otros estados. “Por suerte es una bendición que acá no hubo cortes de luz, pero en lugares como Texas, Carolina del Sur y Carolina del Norte tuvieron tormentas de hielo y vivieron hasta 48 horas con aguanieve y hielo. Va a llevar días o semanas arreglar todo, dependiendo de la cantidad de árboles caídos”, expresó. Además advirtió que este tipo de precipitaciones “son muy peligrosas porque generan pistas de hielo en las calles y es muy resbaloso”.
La mujer contó que debió retirar nieve de su vivienda con palas y utilizar sal para derretir el hielo. También relató las medidas preventivas que adoptó ante el frío extremo: “Con la experiencia me preparo. Sellé todas las ventanas con plástico para mantener el calor de la casa por si se corta la luz. Así el frío no entra y se mantiene la temperatura. Me dediqué todo el sábado a hacer eso”.
En Baltimore, las escuelas permanecieron cerradas por las condiciones climáticas, el transporte público fue cancelado y la actividad comercial depende del estado de las calles. “Si las limpian en un 30 por ciento ya están en condiciones de circular”, explicó. En tanto, señaló que gran parte de la actividad laboral continúa de manera remota, aunque los bancos no operan y se registraron más de 500 vuelos suspendidos. “Hubo un impacto muy grande en la entrada y salida de aviones”, indicó.
Ojeda recordó que, en más de dos décadas viviendo en Estados Unidos, esta es la quinta vez que enfrenta un frío de semejante magnitud. “La mayoría de las personas se va a quedar en su casa. Todo el día va a ser limpieza de nieve”, resumió, mientras las autoridades reiteran el pedido de evitar desplazamientos y extremar precauciones ante la persistencia de temperaturas bajo cero en los próximos días.
